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sábado, 23 de noviembre de 2013

DE VISITA A UNA TIENDAS DE MASCOTAS


Una tienda de animales no es un parque de bolas.
Es una práctica habitual y didáctica ir a visitar la típica tienda de animales que hay en los centros comerciales. Una vez dentro nuestro cerebro corre el riesgo de dar rienda suelta a su instinto más primitivo y empujarnos a cazar hámster, conejos y cobayas, o tratar de domesticar cachorros para que nos diviertan haciendo monerías. También llama mucho la atención el ver a otro semejante pescar pequeños peces con una red. Es fundamental controlar estos impulsos si queremos ser animales civilizados.
Todos los días viene algún cliente desaprensivo a golpear los cristales de los roedores para que el animalillo haga vete tú a saber qué. O reír viendo cómo se asustan los peces al poner la mano bruscamente sobre un acuario. Si esto lo hacen los adultos, imaginaos los niños. He llegado a ver más frecuentemente de lo que quisiera, cómo niños daban patadas y puñetazos a los cristales donde se encuentran los conejos. De ahí pasan a los acuarios, dan palmadas al cristal asustando a los peces. Continúa el tour por los rascadores de gato; se suben a ellos, arrancan los juguetes elásticos. Finalmente concluye el circuito descolocando todos los juguetes de perro tirándolos al suelo. Bien.... son niños, pero lo más grave es que los padres lo observan con indiferencia, siguen con su móvil o charlando de sus cosas. Sólo parece importarles cuando te diriges a ellos para pedirles que vigilen a sus hijos dejándolos en evidencia ante otros visitantes a lo que responden diciendo a sus hijos "a ver... no se golpean los cristales...". El niño para y a los 5 minutos vuelve a las andadas y ya no recibe reprimenda.
Me he encontrado con padres que al pedirles que su hijo dejara de chillar a los peces se negara a hacerlo y decirme: díselo tú. ¿A dónde vamos a llegar? Cuando yo era pequeño jamás se me permitió semejante falta de respeto hacia los animales y el trabajador. ¿Por ser cliente nos creemos con el derecho de hacer lo que queramos en el establecimiento donde estemos? Pese a estar dando un servicio al cliente, el dependiente de mascotas sufre al ver cómo su trabajo se ningunea.
Sobre golpear cristaleras os recomiendo un ejercicio práctico. Meted la cabeza entre cuatro cristales y pedid a alguien que lo golpee. ¿Agradable verdad? El sonido retumba y es muy desagradable. A esto se exponen los animales día tras días.
Parecen trivialidades mis palabras. Sabemos lo que está bien y mal, ¡no necesitamos a nadie para reeducarnos escribiendo en un blogg! Pero estos hechos a los que hago referencia, suceden más frecuentemente de lo que pensáis y realmente son muy molestos. Por eso he creído conveniente escribir del lado del hámster situado dentro de la cristalera, o del dependiente que recogerá los juguetes del suelo o tendrá que perder dinero al encontrarse la mercancía deteriorada.


viernes, 22 de febrero de 2013

Innovación en tiendas de mascotas


Renovarse o morir...
A veces es difícil innovar por falta de tiempo en un negocio de mascotas, y es que los animales requieren de muchas atenciones si los queremos tener en perfectas condiciones. Para mí un referente son las tiendas de mascotas (pet shop) de Amsterdan. Allí no ves prácticamente excrementos en las jaulas, y los animales se muestran sanos. Pero al margen de los animales que son el "producto" (no me gusta llamarlos así pero es para hacerme entender) gancho por excelencia en las tiendas de mascotas, debemos destacar que un escaparate atractivo o una renovación a tiempo de artículos adquiridos por inercia es muy importante. Entro más en profundidad:
Si nos limitamos durante meses a la misma colección de artículos para mascotas en nuestras estanterías, los clientes habituales perderán ese empuje de curiosidad para adquirir novedades y con ello perderemos una importante fuente de ingresos si queremos sobrevivir como pequeño negocio (que no es fácil). Dicho lo cual sugiero por ejemplo la idea de crear un producto del mes, carteles de novedad y ofertas dinámicas en productos de "picoteo" como los suelo llamar, es decir, premios para perros, juguetes, golosinas para roedores, barritas para pájaros...
Además un escaparate estático al cabo del tiempo pasará desapercibido. Actualmente es fácil hacerse con promociones que inviten al cliente a entrar y conocernos. Las ventas de piensos premium no son las que eran y las marcas quieren vender. Debemos aprovechar esto para conseguir jugosas ofertas que nos den ese plus de ventas para llegar a fin de mes.
Actualmente el número de proveedores es superior. El sector mascotas de manera global está creciendo . No tenemos más que echar un vistazo a las grandes superficies comerciales y ver cómo el espacio destinado a las mascotas es mayor, las ferias de terrariofilia han aumentado y la demanda de peces tropicales no deja de crecer año tras año. Esto son solo tres indicadores que nos hacen ver que estamos en un mercado con futuro, pero no por eso hay que echar las campanas al vuelo. Son muchos los que han utilizado el subsidio del paro para montar su negocio (posiblemente algún lector de este humilde blog, sea uno de ellos) eso se traduce en un aumento de la competencia. Más de un proveedor de piensos me ha dicho que todos los meses tienen que desmantelar alguna tienda de mascotas que ha quebrado. Esto nos tiene que hacer ver la cara negativa que puede provocar el no saber hacer bien las cosas o el estar en el lugar equivocado. Si caemos en la falta de interés por renovar nuestro surtido y no tenemos un negocio atractivo, el cliente dejará de visitarnos y nuestra cuota de mercado se la llevará otro. Una idea que sugiero es aprovechar las ofertas que nos ofrecen esos nuevos proveedores con productos novedosos,de calidad y precios de implantación que quizá nos permitan suplir roturas de stock de los ya consolidados. Ojo, siempre con cautela y no haciendo barbaridades, nosotros somos los que tenemos la sartén por el mango, no el que nos vende, para ellos somos su cliente y nos tienen que cuidar como nosotros cuidamos a los nuestros. Es importante saber decir que no a un comercial, hay algunos sin escrúpulos que les da igual venderte un producto que no tiene rotación con tal de llevarse él mayor comisión aunque sepa que tu situación económica no es buena y aceptando ese tipo de productos termines en la quiebra absoluta.
Visitar la competencia también es una sana tarea que deberíamos hacer para ver cómo vamos de precio y tomar ideas de implantaciones de producto.